¡Cuánto tiempo!
Cuanto tiempo sin escribir sobre el calparazón de mi pequeña tortuguita...no pensé que fuera a pasar tanto. El caso es que desde mi última entrada hasta hoy han pasado varias cosas...aunque, bueno, en eso consiste la vida, no? Nunca se para...sigue hacia delante, avanzando, pase lo que pase...
Con todo, estamos ya inmersos en el nuevo curso, amoldando el ritmo al que imponen...y llevarlo lo posible. Quizás, en esta tercera semana, lo mejor de todo sea la sensación de que somos una "piña"; sí, nos falta gente...cada uno en un lugar de Europa...pero, no miento ni exagero cuando digo, y voy a repetirme, que somos una piña. Y esto no ha hecho más que empezar...aún queda mucho cuatrimestre, y mucho curso por delante...ahí, a la vuela de la esquina, nos esperan tardes agotadoras, días en los que tengamos que reunirnos, e incluso "salir a la calle" en busca de la materia prima de todo periodista.
Mientras tanto, seguiré peleandome (eso sí, todo en su justa medida) con las nuevas tecnologías; especialmente con una cajita que alguien llamó "router wifi", que no nos funciona bien...asi que...se que este post, y puede que como los anteriores, es un tanto superfluo y qe no trata ningún tema y/ o asunto en concreto; sin embargo, como no se con qué frecuencia voy a poder meterme en el blog (todo depende del wifi....of course) no quiero comenzar o hablar sobre un determinado tema que pueda dar de sí más de un post.
Asi que nada, a todos los blogeros, internautas y demás, espero que tengais un buen fin de semana...bona nit! (si, ya se que no se escribe así, pero...me habeis entendido todos, ¿no?, pues eso es lo que cuenta)

No hace nada (apenas tres días) que comenzamos a caminar por este extraño, y a veces incierto, sendero; sin embargo, tengo que ausentarme durante siete días. No, no voy a participar de forma activa en el Festival de Cine (aunque pueda parecerlo).
Desde hace 30 años unas esculturas adornan uno de los extremos de la bahía de San Sebastián. Su autor,


