La honestidad
A lo largo de cuatro años he podido escuchar de forma reiterada la importancia que tiene el ser honestos, y más en la profesión que decidí ejercer hace muchos años. Sin embargo hoy no puedo menos que cubrir la honestidad con un velo de amargura al descubrir que, pese a todo, es un valor que no se premia de ninguna manera bajo, ningún concepto. Descubro que, al final, el ser deshonesto es, precisamente, lo que aporta beneficios a uno mismo; una trampa que no está mal vista, siempre y cuando afecte a uno mismo. Resulta que, al final, como en los juegos de azar, habrá que plantearse seriamente la posibilidad de hacer trampas.
Qué gracia. Cuatro años escuchando una y otra vez lo importante que es ser honesto para descubrir, el último día, que no se tiene en cuenta y que serlo, además, tiene un precio muy elevado.




Comentarios sobre La honestidad
La deshonestidad quizá te aporta beneficios económicos pero nunca personales. Cuando uno se plantea por beneficios que es más preciado se está preguntando: ¿No sé qué es más importante: la persona o el dinero?
La persona siempre por encima pues con la deshonestidad podemos hacer mucho daño a la gente porque esos actos nunca sabemos hasta dónde pueden llegar
la honesta nace de uno mismo para que nuestros hijos sean honestos desde pequeños le tenemos que enseñar los valores pero si no sotros no le enseñamos eso nuestros hijos se buelven desonestos y despues comiensan diciendoles a los padres mentira y comiensan a sacar las cosas de las casas.