La Boda
Tengo la sensación, quizá equivocada, de que las bodas ya no son lo que eran. Supongo, también, que cada país tendrá una forma de celebrarlo. Sin embargo, en el caso de España, tengo la sensación de que se han convertido, a día de hoy, en un auténtico negocio y en un evento social más que una ceremonia.
Lo del negocio creo no ser la única en pensarlo así... con la excusa de que solo es 'un día', todas las empresas que trabajan en torno a las bodas se aprovechan de esa situación elevando los precios algo más de lo necesario. Es impresionante la diferencia de precios que hay entre los trajes del novio y el vestido de la novia... como también me parece increíble el coste de las flores que se utilizan para adornar el coche. Esto son algunas de las cosas que me llevan a creer que las bodas son un negocio.... pagas por todo, y una cantidad. Y cada vez más...vestido, flores, fotos, vídeo, invitaciones, comida, etc. Y lo mejor de todo -o lo peor, según se mire- es que prácticamente hay que empezar a organizarlas un año antes del día que uno se quiere casar...porque claro, hay que tener en cuenta la disponibilidad del restaurante (en el día que queramos, claro), la iglesia...y un sinfín de cosas que, posteriormente, se reducirán a un día.
Toda esta mezcla de palabras referidas a las bodas se debe aque hoy por la tarde tengo la primera boda del año, a la que, posteriormente, le seguirán dos más de forma sucesiva (sí, tres bodas seguidas). Ésta es de unos amigos, lo que me conduce a pensar que quizá por eso no la vea tan 'formal' (mi punto de vista cambiaría si fuese de algún familiar). Asi que, al ser de amigos, lo mejor que podemos hacer es pasárnolo en grande y disfrutar, junto a los recién casados, de este día tan especial para ellos.
Eso sí...como en toda ceremonia de este tipo, no pueden faltar los míticos ¡qué se besen! ¡qué se besen! y demás cantinelas que, seguro, dejará sin voz a más de uno.



