¿Ya han pasado cuatro años?
Recuerdo el día que llegué a esta ciudad, la misma que me cautivó un año atrás. Llegué a la estación, a la que ahora me he acostumbrado pero antaño veía enorme, portando la maleta, mochila y, sobre todo, sintiendo una gran emoción por la experiencia que no hacía más que comenzar. Empezaba una nueva etapa en mi vida, en una ciudad de la que sólo conocía unas cuantas cosas y donde no conocía a nadie. Y ya han pasado cuatro años. El tren que aquel día me trajo hasta aquí, está ya estacionado en el andén para llevarme de vuelta.
Por increíble que parezca, y aunque pueda repetirme, ya han pasado cuatro años...¿ya? ¡qué rápido! lo mejor de todo, sin duda, son las numerosas personas que he conocido a lo largo de todo este tiempo, las cuales irán siempre conmigo, allá donde esté. Han sido muchas cosas, muchos momentos compartidos, muchas anécdotas que quedarán en el recuerdo y, sobre todo, grandes vivencias y experiencias. Esta vez no será un final como el de años anteriores, quizá por ello estos días nos invada un aura de nostalgia, pero la ocasión no merece menos...a partir de pocos días, el fin de esta etapa dará comienzo a otra completamente distinta, aquella que nos lanzará, de frente, contra la realidad. Aquella que hará que exprimamos cada segundo de nuetra existencia y la disfrutemos al máximo.
Faltan palabras para describir todo cuanto me produce el pensar en estos cuatro años. Faltan palabras para describir las sensaciones y emociones que corren por dentro. Faltan palabras para deciros lo importantes que sois en mi vida. Faltan palabras para deciros que, pase lo que pase y esté donde esté, siempre me tendréis ahí.



