La llave de la suerte
Hay muchas personas que creen en la simbología, en la suerte que otorgan determinados objetos -también en la energía positiva que transmiten muchos de ellos- y un sin fin de leyendas y creencias. A la larga, al final, cada una se queda con la que más le convence o con aquella que, cierta o casualmente, ha estado presente en aquellos momentos que han sido favorables.
Sin embargo, lejos de cualquier creencia, durante mucho tiempo decidí llevar alrededor del cuello una pequeña llave, la cual pertenecía, a su vez, a un pequeño candando. No hubo un día concreto en el que decidiera trasladar ese objeto conmigo a todas horas, sencillamente fue algo que surgió de forma inesperada tras un viaje y, después, mi mente comenzó a relacionar la llave con la metáfora de que sirven para abrir puertas. Si, sé que muchos pensaréis que también sirven para cerrarlas, pero en micaso, esa llave sólo era útil para abrir. Asi que, entre bromas de muchos alegando que era como "el señor de los anillos", llevé durante casi un año dicho "amuleto". Incluso el camarero de una cafetería, al ver mi llave, me indicó que se consideraban amuletos y que transmitían energía positiva.
Independientemente de ello, lo cierto es que ese año lo recuerdo como uno de los mejores de mi vida, no solo por todas las cosas con las que pude disfrutar, sino porque mi vida dio un cambio brusco gracias al cual comencé a sonreir de una forma casi olvidada, y donde empecé a ver la vida no sólo desde otro punto de vista, sino con un color completamente nuevo y diferente. El colgante que transportaba, que no dejaba de ser una llave cualquiera, nada tuvo que ver en todo eso, obviamente. Las llaves de las puertas que queremos abrir, o que nos gustaría que se abrieran, las llevamos en la palma de la mano, aunque no sepamos de su existencia.
No hacen falta amuletos de la suerte ni objetos favorables. No. Nada de eso. Lo único que hace falta es creer en tí misma, y haciendo esto, obtendrás la llave maestra que abrirá tantas puertas como quieras; en definitiva, la llave de la suerte que hará, no sólo que tu vida se llene de felicidad, sino que aprendas a disfrutar cada uno de los pequeños momentos que hacen que la vida sea tan grande. Querido amigo, abre bien la mano y observala porque seguramente ahí tienes tu llave de la suerte.

Lo del negocio creo no ser la única en pensarlo así... con la excusa de que solo es 'un día', todas las empresas que trabajan en torno a las bodas se aprovechan de esa situación elevando los precios algo más de lo necesario. Es impresionante la diferencia de precios que hay entre los trajes del novio y el vestido de la novia... como también me parece increíble el coste de las flores que se utilizan para adornar el coche. Esto son algunas de las cosas que me llevan a creer que las bodas son un negocio.... pagas por todo, y una cantidad. Y cada vez más...vestido, flores, fotos, vídeo, invitaciones, comida, etc. Y lo mejor de todo -o lo peor, según se mire- es que prácticamente hay que empezar a organizarlas un año antes del día que uno se quiere casar...porque claro, hay que tener en cuenta la disponibilidad del restaurante (en el día que queramos, claro), la iglesia...y un sinfín de cosas que, posteriormente, se reducirán a un día.
en la tierra.

